miércoles, 13 de junio de 2012

Haz algo por tu propio bienestar y pide la dimisión de Carlos Dívar, Presidente del Tribunal Supremo

Haz algo por tu propio bienestar y pide la dimisión de Carlos Dívar, Presidente del Tribunal Supremo

La responsabilidad de Carlos Dívar, Presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, no es "política", como se viene diciendo, sino DEONTOLÓGICA.

http://politica.elpais.com/politica/2012/05/10/actualidad/1336681515_718147.html

La deontología no tiene que ver con los dentistas, sino con los códigos de conducta de la profesión. La deontología tiene que ver con los valores y principios que rigen en los distintos oficios, desde la política a la medicina, desde la abogacía a la construcción. Tiene que ver con lo que está bien y lo que está mal, con lo que se "puede" o se "debe" hacer.

Carlos Dívar se ha ido 20 fines de semana a Puerto Banús (Marbella) con dinero público. No ha negado los hechos que se le imputan, simplemente ha conseguido que el fiscal diga que esos hechos no son delictivos. Los españoles tenemos que ir más allá. DEBEMOS IR MÁS ALLÁ.

Es inaceptable que el Presidente del Tribunal Supremo se vaya los fines de semana a Marbella con dinero de nuestros impuestos.

Estoy convencido de que el debate nacional sobre la crisis está mal planteado. Lo estamos centrando todo sobre la economía, cuando lo importante son los principios y valores que rigen el comportamiento público. La situación financiera es el síntoma, la raíz de la enfermedad es la degeneración moral de la sociedad. La crisis mundial empezó cuando la derecha americana, movida por principios y valores corruptos, abolió en 1999 la Ley Glass-Steagall y permitió que los bancos pudieran especular con nuestros ahorros. Los principios y valores, los CÓDIGOS DE CONDUCTA PROFESIONAL, condicionan lo que se hace o no se hace con el dinero. Si los ciudadanos empezamos a reclamar a los servidores públicos que además del Código Penal, respeten los códigos deontológicos, habremos sentado las bases de la regeneración moral de la sociedad.

Un político no puede presentarse a la elecciones con un programa que no piensa cumplir (aunque sea legal).

Una ministra no puede aprovechar sus contactos políticos para colocarse en la empresa privada (aunque sea legal).

Un Presidente del Tribunal Supremo no puede irse de fin de semana con dinero de todos los españoles (aunque sea legal).

Los políticos no están dispuestos a dar esta batalla en el Congreso de los Diputados, pero los ciudadanos sí podemos pelear por ello con nuestras firmas.

Pide hoy la dimisión de Carlos Dívar y habremos dado el primer paso hacia el final de la verdadera crisis: la de los principios y valores de la sociedad española.

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